Holy Week / Lent / Paul Baxley

Reflections for Holy Week – Palm Sunday

Join CBF Executive Coordinator Paul Baxley during Holy Week as we walk with Jesus through the final hours of his life as told in the Gospel of Mark. Meet the people who Jesus encountered in those final hours and see some unusual moments that challenge us to ask questions about our own life and faith. Listen to the text and see how the Holy Spirit might speak to and challenge us toward deeper faith. Find a new reflection each day beginning Palm Sunday through Good Friday at www.cbf.net/holyweek.

Los recursos en video también estarán disponibles en español a través de subtítulos. Lea la transcripción que se enumera a continuación en español.

By Paul Baxley

On this Palm Sunday, we begin our journey through Holy Week in the Garden of Gethsemane.

In fact, we’re invited to find our place with Peter and James and John, those first disciples of Jesus, who he has invited to come closer with him as he prays fervently, intensely, and in agony. By this point, Peter, James and John are so exhausted. They can barely keep their eyes open.

The stress of those days in Jerusalem, the fear that built all along the way to Jerusalem as Jesus spoke openly about what was awaiting all of them there had obviously taken its toll on these disciples and on Jesus. They can not even watch and wait with him without almost falling asleep. And yet he must have prayed with such intensity that even in their exhausted state, they could hear him pray these words as Mark captures them:

“Abba, father, for you, all things are possible, remove this cup from me yet not what I want, but what you want.”

In that prayer, Jesus is teaching his disciples in the garden and all through the centuries, what it means to pray in times of adversity and difficulty. What genuine prayer looks and sounds like as he falls on his knees and allows us to overhear conversation from the inner life of the Triune God.

As disciples of Jesus, we should notice that even in this difficult time, Jesus’s prayer is intensely honest. He doesn’t dress up his emotions. He doesn’t pretend to be in a state of mind different from the one he’s actually in. His prayer strategy is not fake it until you make it. But instead Jesus speaks from the depths of his fully human soul, “Abba father everything is possible for you, remove this cup from me.”

Do you hear the honesty about his struggle? Do you hear the depth of his desire to find another way? Do you recognize that there’s no cleaning up or dressing up changing the emotions of the core of his being? Don’t you see that Jesus is teaching his disciples through the centuries that in times of adversity?

Perhaps even in a season where we’ve lived through a year characterized by multiple pandemics and we find ourselves exhausted and fearful and uncertain and not even able to keep our eyes open some days because of the midst of the struggle Jesus is saying to us, don’t clean your prayer up. Don’t pretend to be before God something other than who you really are, don’t hold back.

But like the Psalms of old, be genuine in your lament honest in your praying, sincere in your articulation to God of what’s going on in the depth of your being because after all the gods to whom we pray is the one from whom no thoughts or secrets can be hidden but who knows our inner most thoughts even before they find articulation. Jesus is teaching us to be honest in our prayers, but you see what else he’s doing? He’s practicing the prayer.

He first taught those same disciples to pray on a much more beautiful day by the sea of Galilee in the midst of a sermon on the Mount when he was wildly popular, thy kingdom come, thy will be done on earth as it is in heaven.

Don’t you hear that prayer reverberating around the Garden of Gethsemane not my will, but yours be done. So Jesus not only inspires us to be honest in our praying, he also gives us a model for what it means to pray for a faith substantial enough to do God’s will when doing God’s will requires sacrifice, and loss, and pain, and risk, not my will, but yours be done.

As we still pray in the midst of these pandemics, we don’t just need the freedom to pray honestly, we need someone to teach us to pray for the strength and the courage and the endurance and the risk required to be the faithful people of God in a time when everything is changing around us. And when our unique, courageous, sacrificial witness to Jesus’s love is more urgent than ever.

Don’t you see? In Gethsemane Jesus is still teaching us to pray.

He’s teaching us to pray honestly, he’s teaching us to pray courageously and he’s not just teaching us, he’s giving us the grace to pray with him and in his power.

Paul Baxley serves as the Executive Coordinator of the Cooperative Baptist Fellowship.


Reflexiones para la Semana Santa – Domingo de Ramos

Participa junto al Coordinador Ejecutivo de CBF, Paul Baxley, durante la Semana Santa mientras caminamos con Jesús a través de las últimas horas de su vida tal y como la describe el Evangelio de Marcos. Conoce a las personas que Jesús encontró en esas horas finales y observa algunos momentos inusuales que nos desafían a hacer preguntas sobre nuestra propia vida y fe. Escucha el texto y admira cómo el Espíritu Santo puede hablarnos y desafiarnos hacia una fe más profunda. Encuentre una nueva reflexión cada día desde el Domingo de Ramos hasta el Viernes Santo en http://www.cbf.net/holyweek.

Por Paul Baxley

En este Domingo de Ramos, comenzamos nuestro recorrido por la Semana Santa en el Huerto de Getsemaní.

De hecho, estamos invitados a encontrar un espacio junto a Pedro, Santiago y Juan, esos primeros discípulos de Jesús, a quienes él ha llamado a acercarse mientras ora con fervor, intensidad y agonía. En este punto, Pedro, Santiago y Juan están muy agotados. Apenas pueden mantener los ojos abiertos.

El estrés de esos días en Jerusalén, el miedo que se acumuló a lo largo del camino a Jerusalén mientras Jesús hablaba abiertamente sobre lo que les esperaba a todos allí obviamente había cobrado su precio en estos discípulos y en Jesús. Ni siquiera pueden mirar y esperar con él sin casi quedarse dormidos. Y, sin embargo, debe haber orado con tal intensidad que incluso en su estado de agotamiento, pudieron escucharlo orar estas palabras que Marcos captura:

«Abba, Padre, todo es posible para ti. No me hagas beber este trago amargo, pero no sea lo que yo quiero, sino lo que quieres tú».

En esa oración, Jesús está enseñando a sus discípulos en el huerto y a lo largo de los siglos, lo que significa orar en tiempos de adversidad y dificultad. Así es como se ve y suena la oración genuina, aquella que de rodillas nos permite escuchar una conversación interior del trino Dios.

Como discípulos de Jesús, debemos notar que incluso en este momento difícil, la oración de Jesús es intensamente honesta. No disfraza sus emociones. Él no pretende estar en un estado mental diferente al que realmente tiene. Su estrategia de oración no es fingir con emociones hasta que lo logre. En cambio Jesús habla desde lo más profundo de su alma plenamente humana: “Abba padre, todo es posible para ti, aparta de mí esta copa“.

¿Escuchas la honestidad sobre su lucha? ¿Escuchas la profundidad de su deseo de encontrar otro camino? ¿Reconoces en ella que no es necesario cambiar las emociones que salen centro del ser? ¿Notamos cómo Jesús está enseñándole a los discípulos de todos los siglos cómo orar en tiempos de adversidad?

En una temporada en la que hemos vivido un año caracterizado por múltiples pandemias y nos encontramos exhaustos, temerosos e inseguros y ni siquiera podemos mantener los ojos abiertos algunos días Jesús nos está diciendo, no arreglen su oración. No finjamos ser ante Dios algo más de lo que somos realmente. No nos reprimamos.

Como en los Salmos de antaño, seamos sinceros en el lamento, honestos en la oración, sinceros en la expresión a Dios de lo que está sucediendo en lo profundo de nuestro ser porque después de todo, el Dios a quien oramos es aquel al cual no podemos ocultar ningún pensamiento. Aquel al cual no se le pueden tener secretos sino quien conoce nuestros pensamientos más ocultos incluso antes de que los expresemos. Jesús nos está enseñando a ser honestos en nuestras oraciones, pero ¿ves qué más está haciendo? Jesús está practicando oración.

Primero enseñó a esos mismos discípulos a orar en un día mucho más hermoso junto al mar de Galilea en medio del Sermón del Monte cuando estaba en el pico de su popularidad diciendo venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

¿No escuchas esa oración reverberando alrededor del Huerto de Getsemaní, que no sea mi voluntad, sino la tuya? Entonces, Jesús no solo nos inspira a ser honestos en nuestra oración, sino que también nos da un modelo de lo que significa orar por una fe lo suficientemente sustancial como para hacer la voluntad de Dios incluso cuando hacerla requiere de sacrificio, de pérdida, de dolor y de riesgo.

Como todavía oramos en medio de estas pandemias, no solo necesitamos la libertad de orar con honestidad, necesitamos a alguien que nos enseñe a orar por la fuerza, el coraje, la resistencia y el riesgo que se requieren para ser personas fieles a Dios en una época en la que todo está cambiando a nuestro alrededor. Y cuando nuestro testimonio único, valiente y sacrificado del amor de Jesús es más urgente que nunca.

¿Lo ves? En Getsemaní Jesús todavía nos está enseñando a orar.

Nos está enseñando a orar con honestidad, nos está enseñando a orar con valentía y no solo nos está enseñando, nos está dando la gracia, el regalo de orar con él y en su poder.

El Rev. Dr. Paul Baxley es el Coordinador Ejecutivo del Compañerismo Bautista Cooperativo.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s